Una tregua para Bahía Málaga

Como muestra de las opiniones que ha despertado la designación de Sandra Bessudo como Ministra de Medio Ambiente, presentó la primera de dos columnas de opinión, la cual según mi criterio estaría mostrando un esperanzador perfil de su gestión futura, a partir del estudio en caso del conflicto de intereses en Bahía Málaga, desde la identificación de grupos de poder con intereses ligados a la consolidación de infraestructura portuaria y de otro lado los intereses ligados a la conservación de este ecosistema estratégico.

La autora presume que por su formación académica, perfil profesional y humano, la nueva ministra se orientará a privilegiar en sus decisiones el segundo enfoque, identificando con tino en el caso presentado una eventual prueba de fuego que medirá el verdadero talante de la funcionaria y el peso que tendrá el ministerio a la hora de las decisiones sobre macroproyectos en el alto gobierno.

Una tregua para Bahía Málaga

El nombramiento de la bióloga ambientalista Sandra Bessudo en el Ministerio del Medio Ambiente es un respiro para empezar a cerrar la brecha que se abrió frente a la agenda verde mundial. En lo doméstico, puede ser clave para definir polémicas como la del futuro de Bahía Málaga, punto estratégico en el Pacífico colombiano, donde está enfrascado el Valle del Cauca.

Líderes empresariales y políticos regionales, entre los que se encuentra, obviamente, el gobernador Juan Carlos Abadía y, con él, obviamente, la bancada parlamentaria vallecaucana, atrapados por la ilusión desarrollista, insisten en construir allí un puerto de aguas profundas, en contravía de los estudios técnicos que muestran su inconveniencia. El último, realizado por el profesor Barragán, de la Universidad de Cádiz, ratifica la necesidad de preservar Bahía Málaga como reserva ambiental, advirtiendo el riesgo que significa un proyecto de dicha envergadura para el ecosistema. Concepto que coincide con el de la dirección técnica del Ministerio del Medio Ambiente, que declara a Bahía Málaga como un área de especial importancia desde el punto de vista ecológico, y por consiguiente catalogada como una prioridad nacional de conservación in situ, llamada a formar parte del Sistema de Parques Nacionales Naturales. La CVC, la autoridad ambiental regional, también declaró sus 31.000 hectáreas como área de reserva.

Sin embargo, sectores significativos del empresariado y la política, sordos al clamor creciente en el mundo y en el país por desarrollar una nueva aproximación a una riqueza natural que hoy se reconoce limitada y amenazada, insisten en presionar por todos los caminos al Gobierno Nacional para que levante o congele la salvaguarda ambiental que tiene Bahía Málaga y abrirle así el paso a la construcción del puerto.

De ahí la importancia de la llegada de Sandra Bessudo al Ministerio del Medio Ambiente, la promotora del Pacto Verde que firmaron los candidatos presidenciales, incluido Juan Manuel Santos. Bessudo no sólo conoce el tema, sino que se ha comprometido a través de la Fundación Malpelo a defender el Pacífico y Bahía Málaga como nicho ecológico con una riqueza de fauna y flora única en el mundo, la zona costera tropical de mayor diversidad del planeta y gran maternidad de las ballenas yubartas, una especie por la que ella ha luchado durante años con especial ahínco. Sabe la especial sensibilidad que estos temas tienen en el escenario internacional y de las graves consecuencias que tendrían desastres ecológicos como éste u otros que se están impulsando en las selvas chocoanas, la Amazonia, la Orinoquia o la incesante tala de árboles para la minería y la ganadería extensiva que avanza sin pausa ni control en todo el territorio nacional.

Ojalá le imponga el vigor que ha mostrado como ciudadana en todas sus cruzadas a la conducción de las políticas nacionales de protección al medio ambiente, sin dejarse ahogar por las presiones políticas y los intereses cortoplacistas de particulares, para que no sólo Bahía Málaga, sino la naturaleza toda logren un respiro, la tregua que tanto se necesita para la salvación del planeta y la continuidad de la vida.

Bonilla, M. 2010. Una tregua para Bahía Málaga. En: El Espectador, 4 de Julio [Consultado en línea el 7 de Julio de 2010] [En línea en: www.elespectador.com/columna-211822-una-tregua-bahia-malaga ]
*Imagen de El Espectador

Reversazo de la fusión de ministerios

Las fusiones ministeriales marcaron el primer año la administración Uribe en el tema de la reestructuración orgánico - funcional del Estado. Amplia controversia sigue causando el tema, ya que se atribuye a estas medidas la ausencia de interlocución entre el ejecutivo y la rama judicial, la profunda crisis de la salud, el avance del desempleo y subempleo, y el retroceso en el tema ambiental que con la Constitución Política de 1991 y la Ley 99 de 1993, habían revivido la esperanza que nos trajo el Decreto Ley 2811 de 1974, en la figura del Sistema Nacional Ambiental (SINA).

A continuación se presenta un artículo publicado en Semana.com que hace balance de tales decisiones e ilustra el cambio de rumbo que anuncia el gobierno Santos:

Reversazo de la fusión de ministerios

ESTADO. La decisión que adoptó Álvaro Uribe hace ocho años, de fusionar varios ministerios, le ahorró al Estado cerca de tres mil millones de pesos. Sin embargo, en la práctica, según expertos, la medida dejó algunos vacíos que el nuevo gobierno pretende corregir al revivir las carteras fusionadas.

Hace ocho años, y poco después de haber sido elegido presidente, Álvaro Uribe sorprendió al anunciar la supresión y la fusión de varios ministerios y otras dependencias administrativas. La decisión estaba motivada en el recorte presupuestal y la eficiencia del Estado.

La Ley 790 de 2002, que le dio facultades especiales al Jefe de Estado, fue la fórmula para que los ministerios fueran objeto de dicha fusión. Bajo ese amparo, la cartera de la Justicia se integró con la del Interior, los ministerios de Trabajo y Salud se unieron en el de la Protección Social, y el de Medio Ambiente acogió funciones en temas de vivienda y desarrollo territorial.

La fusión de los ministerios fue una de las reformas administrativas que tuvieron impacto favorable entre la opinión pública y más bien poca discusión, pues en general se admitía la intención de gastar menos plata y hacer el Estado más eficiente.

Ocho años después, el Gobierno de Juan Manuel Santos alista varias leyes que revivirán varias carteras, o, lo que es igual, reversar esa decisión del presidente Álvaro Uribe de fusionar varias carteras.

El anuncio lo hizo el electo vicepresidente, Angelino Garzón, quien en varias entrevistas ha dicho que entre las disposiciones urgentes del nuevo Gobierno estará la separación de ministerios y en adelante las carteras de Trabajo, Salud, Justicia, Interior, Vivienda y Medio Ambiente, serán independientes.

Esta decisión ha sido asumida por varios analistas como un elemento más de la “separación” de Juan Manuel Santos de Álvaro Uribe. Pero, más allá de esta hipótesis, la postura del nuevo Gobierno evidencia que los objetivos que tuvo el saliente Presidente, al unir varias carteras, no cumplió los objetivos esperados, o por lo menos fue inconveniente, y por eso, el Gobierno que ha garantizado la continuidad hace una enmienda o un reversazo.

¿Sirvió la fusión?

El actual Gobierno, a través de los documentos de rendición de cuentas, también advierte reducción en el gasto del funcionamiento del Estado con la fusión de ministerios.

En el documento, señala que en el rediseño de la administración pública se redujeron un 87 por ciento las plazas de trabajo; a diciembre del año inmediatamente anterior, 44.194 puestos, que podrían ser considerados como una mina burocrática, se suprimieron.

En materia económica, el Gobierno señaló que el rediseño de la estructura administrativa, de la cual hacía parte la fusión de ministerios, permitió ahorrar 1.231.962 millones de pesos en el primer Gobierno de Uribe y 1.459.042 millones de pesos en el segundo.

Pero, más allá de los resultados económicos, Semana.com consultó a varios ex ministros y expertos de las carteras fusionadas hace ocho años, y ellos hicieron su balance.

Coincidieron en que la decisión del Gobierno de Uribe no fue del todo eficiente en el diseño y el desarrollo de políticas públicas para las carteras señaladas y que la separación de los ministerios puede ser una buena fórmula.

Sin embargo, advierten que la decisión del nuevo Gobierno debe alejar de la reforma a la organización de la rama ejecutiva ambiciones burocráticas o la necesidad de abrir un nuevo botín para el pago de favores políticos.

Justicia, sin interlocución

La necesidad de revivir el Ministerio de Justicia, y separarlo de la cartera del Interior, fue uno de los temas recurrentes durante la campaña presidencial. Fue un consenso entre los principales candidatos, y el propio Gobierno, a través de un proyecto de ley radicado por el ministro Fabio Valencia Cossio, se anticipó a la iniciativa de revivirlo.

El proyecto pasó el primero de los cuatro debates que necesita. Y aunque después del 20 de julio se esperan discusiones más profundas, parece que la de la Justicia será la primera de las carteras en ser revivida.

“La necesidad es imperiosa”, dice el ex ministro de Justicia Parmenio Cuéllar, quien calificó como “un grave error” la fusión de este ministerio, porque significó muchas “consecuencias negativas”.

Según Cuéllar, los magistrados de las altas Cortes, y en general los funcionarios de la rama judicial, perdieron una directa interlocución con el Ejecutivo porque el ministerio, en cumplimiento de sus numerosas funciones, sólo atendió sus relaciones con el Legislativo.

El ex ministro de Justicia también asegura que en estos ocho años no hubo una seria política criminal ni penitenciaria. Tampoco, dice, hubo política de derechos humanos, pues el Ministerio de Justicia, anteriormente, era la única dependencia del Ejecutivo que tenía esa función. “En este período no se defendieron los derechos humanos”, advierte Cuéllar.

Otra de las “consecuencias negativas” que trajo la fusión de los ministerios es que “se descuidó” la defensa judicial del Estado. “Colombia afronta un cúmulo de demandas que obliga al Estado a pagar millonarias indemnizaciones”.

Par Cuéllar, el nuevo ministerio de la Justicia debe, como primera tarea, armonizar las relaciones con la rama judicial. Así mismo, actualizar los códigos y formular una política criminal, tanto preventiva como supresiva. Y, además, debe estar conformado por gente capacitada y expertos en temas judiciales.

Trabajo, y el reto del empleo

El Ministerio del Trabajo fue fusionado con el de Salud en la cartera de la Protección Social. Varios expertos recurren a indicadores, como el desempleo (que según el DANE está en el 12,4 por ciento), para evaluar los resultados de esta fusión.

Tarcisio Mora, presidente de la CUT, dice que el Ministerio de la Protección Social no respetó convenios de la Organización Internacional del Trabajo, y esa circunstancia ha “deteriorado las condiciones de los trabajadores”.

Advierte que la fusión que se hizo con el Ministerio de la Salud terminó por convertirse “en un sancocho” y que dos carteras neurálgicas carecieron de políticas concretas.

En materia de trabajo, Mora dijo que en estos ocho años se suprimieron los contratos a termino indefinido y se impusieron las cooperativas de trabajo asociado y los contratos de prestación de servicios, “modelos que han deteriorado las condiciones de trabajo, sin que el ministerio las proteja”, asegura.

El dirigente sindical también advierte que con la fusión ministerial se han extrañado políticas que defiendan a los menores de la explotación infantil, que garanticen la equidad de género y la protección al trabajo rural.

Mora señala que Colombia sigue siendo un país en el que es riesgosa la actividad sindical y creció a siete millones el número de empleos informales. Advierte que una cartera exclusiva para el trabajo podría generar el desarrollo de políticas concretas en estas asignaturas pendientes. “Sería un error crear los ministerios para burocracia, el principal reto es actualizar código sustantivo trabajo con convenios de la OIT, que imponga trabajo y salario dignos”, dice.

La crisis de la Salud

Al Ministerio de la Protección Social no sólo le correspondió afrontar los mayores índices de desempleo, sino el colapso del sistema de la salud, que a comienzo del 2009 motivó al Ejecutivo a declarar la emergencia social y, posteriormente, impulsar en el Congreso una mini reforma tributaria para garantizar mayores recursos para el sistema de salud.

El ex ministro de Salud Camilo González Posso advirtió que la medida de fusionar los ministerios pudo “haber influido” en la “profunda crisis” de la salud, pero no se le debe atribuir a esta decisión la única causa, porque las principales razones están en el modelo contributivo y subsidiado de la Ley 100. “Lo que sí se advirtió fue un debilitamiento en el papel de rectoría de un ministerio para los temas de la salud”.

Según González Posso, el gasto de un ministerio es una “fracción muy pequeña” del presupuesto nacional, y la fusión de los ministerios redujo la nómina, pero eso no se debe considerar una solución de fondo. “Sólo fue un gesto, o una señal política de austeridad, más simbólica que profunda. Pero la reducción de 2.000 funcionarios a la mitad no es una gran austeridad”.

Para el ex ministro, más allá de la separación del ministerio, hacen falta políticas, mayor eficiencia y una reforma al modelo de la salud.

Reivindicación del Medio Ambiente

En la década de los 90, uno de los ministerios creados fue el de Medio Ambiente, pero hace ocho años asumió más funciones: el ordenamiento territorial y la vivienda fueron sus nuevos encargos.

El ex ministro Juan Mayr calificó como “un desastre” esa fusión, porque “minimizó y debilitó la gestión ambiental en el país, pues el ministerio obedeció más a la política desarrollista, sin consideraciones ambientales”.

Según Mayr, la fusión de funciones puso al ministerio en un escenario inconveniente, al señalar que se convirtió en “juez y parte”, pues al tener competencias en vivienda y desarrollo, algunas disposiciones se enfrentaban a su papel de defensa ambiental.

El ex ministro califica como “necesaria e inmediata” la separación de las funciones del Ministerio del Medio Ambiente. “Se espera un fortalecimiento. El reto de la inversión extranjera, especialmente para la minería, necesita un ministerio que garantice que el ambiente esté a salvo y sea derecho de todos los colombianos. Eso sólo lo puede hacer un ministerio con dientes y voluntad política para avanzar en procesos de desarrollo sostenible”.

El Gobierno aún no ha anunciado el mecanismo que empleará para la separación de los ministerios. Un camino puede ser el de ampararse en la Ley 790 de 2002, la misma que otorgó facultades especiales al Ejecutivo para la fusión de los ministerios. O el otro camino es el Legislativo, a través del trámite de una Ley que establezca la nueva organización del Ejecutivo.

La reorganización de las carteras ministeriales, según palabras de Angelino Garzón, es un objetivo inmediato para el nuevo Gobierno, para orientar y liderar las políticas diseñadas en campaña por el equipo de Juan Manuel Santos.

Semana. 2010. Reversazo de la fusión de ministerios. En: Semana.com, 6 de Julio. [Consultado el 7 de Julio de 2010] [En línea en: http://www.semana.com/noticias-politica/reversazo-fusion-ministerios/141368.aspx ]
*Imagen de archivo personal.

Ganadería y Medio Ambiente

El ex - ministro de Medio Ambiente, Juan Mayr Maldonado, expone en forma sencilla la problemática ambiental que supone en Colombia la actividad ganadera de espaldas al ordenamiento ambiental territorial, y aboga por la implementación de alternativas silvopastoriles, que concilien los intereses públicos y los sectoriales:

Ganadería y Medio Ambiente

Colombia ha crecido de manera espontánea y no ha tomado en cuenta la aptitud de su territorio al planificar los procesos de desarrollo. La ocupación del territorio se ha hecho de manera desordenada y las consecuencias están a la vista. Un ejemplo típico ha sido la apertura de las fronteras agrícola y ganadera, en diferentes regiones del país, la cual se ha hecho, en la gran mayoría de casos, sobre territorios que tienen vocación diferente. Una situación que se traduce en una baja productividad y gran ineficiencia económica, pero además en un manejo irracional del medio ambiente, algo que la naturaleza ya nos ha empezado a cobrar.

El caso ganadero ilustra muy bien esta situación. El territorio dedicado para ganadería alcanza los 39 millones de hectáreas en el país, mientras la vocación natural del territorio para esta actividad no supera los 19 millones de hectáreas. Esto quiere decir que 20 millones de hectáreas están siendo mal utilizadas. Para quienes nos preocupamos por el medio ambiente, la ganadería ha sido vista como fuente de deterioro, concentración de la tierra y pérdida de biodiversidad.

La productividad de la ganadería colombiana es baja, con una tasa de extracción cercana al 15%, frente a 27% de Argentina y 23% de Brasil. Esta situación está muy bien documentada en el estudio realizado por Antonio Hernández Gamarra, Importancia de Modernizar la Ganadería Bovina Colombiana, el cual concluye que "a la menor productividad de la ganadería colombiana contribuyen la baja carga de animales por hectárea, una baja natalidad, una alta mortalidad, la poca producción de leche por vaca ordeñada, el escaso incremento diario de peso por animal, el amplio período entre partos, la poca intensidad en el uso de capital y canales de comercialización que muestran precariedad en su organización". A lo cual habría que añadir el escaso cultivo de pasturas para la alimentación especializada".

Sin embargo, esta situación puede llegar a cambiar de adoptarse una serie de políticas que permitan reducir el hato ganadero a 10 millones de hectáreas a partir de la incorporación de sistemas silvopastoriles intensivos, los cuales están compuestos por arreglos agroforestales que combinan arbustos forrajeros, árboles maderables o frutales y pasturas de alta calidad, logrando aumentar la capacidad de carga de cabezas y una mayor productividad por hectárea. No se trata de una especulación o de un milagro, hoy en día el país ya cuenta con ejemplos claros en este campo.

Acabo de regresar del departamento de el Cesar donde la implementación de sistemas silvopastoriles está generando una revolución. Además de restaurar los suelos degradados que dejó la época algodonera y el uso intensivo de agroquímicos, los sistemas silvopastoriles protegen los pastos y la humedad de los suelos, cuidan las aguas, alimentan el ganado y mejoran la calidad en la producción de carne y leche en épocas de verano. La productividad por hectárea ha mejorado al pasar de una carga animal entre 0,5 a 0,8 animales mayores (450 kilos de peso) por hectárea año a 2,5 - 3,0 sin sistemas de riego. Con riego se alcanzan los 4.0 animales por hectárea. En cuanto a productividad esto significa pasar de 150 kilos de carne por hectárea/año a más de 1.500 kg y en leche se pasa de 800 litros a más de cuatro mil por hectárea/año.

Los sistemas silvopastoriles, además, permiten el regreso de aves y otro tipo de fauna, permitiendo la creación de corredores ecológicos para la protección del medio ambiente. Por primera vez la ganadería, al implementar este tipo de sistemas, se convierte en parte de la solución a los problemas ambientales que ha creado durante décadas. Así lo han entendido Fedegan y el Fondo Mundial para el Medio Ambiente, quienes han iniciado un proyecto, con la asesoría de Cipav para, además de mejorar la calidad del hato ganadero, liberar una gran cantidad de tierras útiles para otro tipo de actividades agrícolas, con lo cual se abren nuevas alternativas de desarrollo para campesinos y empresarios del agro, contribuyendo igualmente a resolver los conflictos por la tierra y consolidar la seguridad y la paz social. Es un imperativo que el nuevo gobierno incluya estos novedosos sistemas como parte de sus políticas para el sector agropecuario.

Mayr, J. 2010. Ganadería y Medio Ambiente. En: El Colombiano, Julio 1. [Consultado el 7 de Julio de 2010] [En línea en: www.elcolombiano.com/BancoConocimiento/G/ganaderia_y_medio_ambiente/ganaderia_y_medio_ambiente.asp?CodSeccion=219 ]
*Imagen de Juan Mayr Maldonado (Archivo personal).

Flow: Por amor al agua - Trailer oficial y primeros 10 minutos -

Flow es un impactante documental acerca de la crisis del agua y el negocio que representa, el “oro azul”.

Dirigido por Irena Salina, esta película ya ha sido catalogada como “la verdad incómoda” del agua, participó en la selección oficial en el Festival de Cine de Sundance 2008 y ha ganado diferentes premios en otros certámenes.

Se subtitula “por amor al agua” y expone en toda su crudeza hechos como la privatización de los recursos acuíferos en todo el mundo, pero especialmente en África e India, que no deja otra opción a las familias pobres que beber y usar el agua no potable de los ríos; las empresas de agua embotellada, que secan los campos de Estados Unidos; o la construcción de presas en África y China, que obliga a la reubicación de los hogares de cientos de miles de personas.

Durante un periodo de 5 años, la directora y su equipo viajaron por todo el planeta entrevistando a expertos: científicos, activistas y representantes gubernamentales y de las empresas.

Este inquietante documental presenta las implicaciones de entender el agua como una mercancía en vez de cómo un derecho, y las consecuencias presentes y futuras de tal visión.

Les presento el trailer oficial y los primeros 10 minutos de este documental:



Food Inc - Trailer oficial y primeros 10 minutos -

Documental estadounidense de 2008 dirigido por el cineasta ganador de un Emmy Robert Kenner. El filme está ligeramente basado en el bestseller de no ficción del 2001 Fast Food Nation, de Eric Schlosser, y The Omnivore's Dilemma de Michael Pollan. Robert Kenner levanta el velo que desde hace muchos años cubre y protege a la industria alimentaria de Estados Unidos.Nominado al Óscar 2010 dentro de la categoría de documental.

Las revelaciones de éste documental son vitales para abrir el debate socioambiental acerca de la industria agroalimentaria, los Tratados de Libre Comercio y nuestro derecho a la seguridad alimentaria.

Les presentó el trailer oficial subtitulado al español y los primeros 10 minutos del documental:


El frenazo ambiental de Uribe. Entrevista a Manuel Rodríguez, Juan Mayr, y Ernesto Guhl

En esta aguda entrevista grupal, Manuel Rodríguez, Juan Mayr, y Ernesto Guhl, destacados conocedores del tema ambiental que comparten la condición de haber sido ministros de medio ambiente, comparten sus preocupaciones acerca de la ausencia del tema dentro de las prioridades de la administración Uribe Vélez. La franqueza y contundencia de los argumentos que exponen, hacen que este documento constituya una entrada crítica ineludible, al tema de la política ambiental en la era Uribe:

Frenazo ambiental de Uribe. Entrevista a Manuel Rodríguez, Juan Mayr, y Ernesto Guhl

¿Consecuencias de la negligencia ambiental actual? Nefastas, teniendo en cuenta que en el mundo de hoy la variable de gestión ambiental de los países abre o cierra las puertas de la cooperación internacional; y nefastas para los colombianos que hacia el futuro podrían sufrir las consecuencias en la disminución de su calidad de vida, en asuntos tan delicados como el acceso a agua potable.

Desde 1968, cuando en la administración Lleras Restrepo se creó el Inderena como ente rector de la política ambiental, cada gobierno había dejado un legado que, como en una carrera de relevos, era retomado por el siguiente y acrecentado. La política ambiental que se ejecutó en Colombia durante los 70 y 80 fue diseñada por Julio Carrizosa y puesta en práctica en los gobiernos de Alfonso López y Misael Pastrana. De esa época data el Código de Recursos Naturales.

Manuel Rodríguez Becerra, primer Ministro del Medio Ambiente, hoy profesor universitario y dedicado a la consultoría nacional e internacional en torno a este tema, resume así este proceso: Los últimos gobiernos dejaron su legado de gestión ambiental. Los de Misael Pastrana y Alfonso López nos dieron el Código Ambiental. Y el de López la creación de los parques nacionales. En un solo Conpes declaró 16 parques nacionales y eso ha sido un éxito para preservar áreas claves del territorio. En el de Turbay se crearon más parques y se impulsó una agresiva política de reforestación comercial. Durante Betancur, con Margarita Marino de Botero al frente del Inderena, el legado es el de la participación de la sociedad civil.

El tema ambiental adquirió estatus político, interlocución con el Congreso, con otros gobiernos. Margarita, como decía mucha gente, convirtió al Inderena en la ONG más grande del país. Con Barco continúa Rodríguez hubo un enorme legado que fueron los resguardos indígenas y la ampliación de los parques nacionales. Estamos hablando de que el 40 por ciento del territorio nacional hoy está en parques naturales o resguardos indígenas. Los legados de Gaviria fueron la Constitución del 91, la ley 99 de 1993 que creó el Ministerio y el Sistema Nacional Ambiental y los créditos y la cooperación internacional por 300 millones de dólares para poner a funcionar todo el sector. Fue una gran revolución.

Ernesto Guhl, uno de los expertos ambientales más reconocidos del país y que durante la administración Samper actuó como Viceministro del Medio Ambiente, dándole continuidad a la gestión de dos ministros, resume así la huella que dejó esta administración: El legado de Samper fue poner en marcha todo el sistema: las Corporaciones Autónomas Regionales, los institutos de investigación, toda la normatividad que hoy está vigente. Se consolidó lo de parques. Por primera vez hubo legalmente una política ambiental, como parte de un plan de desarrollo.

Y Juan Mayr, ministro de Andrés Pastrana durante cuatro años y uno de los más reconocidos ambientalistas a nivel mundial, hoy asesor de la ONU, resume así su gestión: Definimos el agua como eje de la política ambiental, construyendo sobre todo lo que ya estaba. Por otro lado, regionalizamos el sistema nacional ambiental. Empezamos a generar cohesión entre los diferentes entes que trabajaban independientemente. Continuamos con el proceso de normatividad. Fortalecimos los procesos con el sector productivo. Enfatizamos en las agendas interministeriales. Destinamos un gran esfuerzo a todo lo internacional generando procesos reconocidos a nivel mundial, que le dieron a Colombia liderazgo. Consolidamos los últimos tres parques, uno de estos, Puré, en la Amazonia, es el segundo más grande del país. También creamos el sistema de indicadores de gestión ambiental. Recogimos toda la información ambiental del país conjuntamente con los institutos de investigación y formulamos por primera vez en el país un sistema de indicadores.

Así que en 35 años pasamos del Código Ambiental a los parques nacionales y resguardos indígenas; a la Constitución de 1991 que tiene más de 60 artículos ambientales y es catalogada internacionalmente como un ejemplo de Constitución verde; al Ministerio del Medio Ambiente y al Sistema Nacional Ambiental. Y qué pasa con todo eso con Uribe?, pregunto a los expertos. Sin excepción, responden: Todo se frena.

Y las consecuencias?, insisto.

Mayr se aventura primero: Esto tiene consecuencias en el manejo de la política internacional. Colombia en épocas de vacas flacas había logrado alianzas estratégicas en Europa y E.U., para buscar recursos de cooperación, y el tema ambiental era la puerta de entrada para que nos tuvieran en cuenta. Habíamos llegado allí como país después de un largo proceso en el cual Colombia ya estaba al mando de las negociaciones internacionales, en las presidencias de importantes foros ambientales. Esto se frena y se acaba con Uribe. Por ejemplo continúa Mayr a Manuel le toco la presidencia del Foro Mundial de Bosques y a mí me tocó la presidencia de las negociaciones del protocolo de bioseguridad. También presidí las negociaciones de la Comisión de Desarrollo Sostenible, que son foros de primera línea a nivel mundial y que no se hubieran logrado si Colombia no tuviese esos antecedentes.

Manuel Rodríguez profundiza: Hoy en esos foros se legisla en materia ambiental. Dentro de la globalización, comercio y medio ambiente son los campos donde se está creando legislación y eso se hace en esos foros. Si estás ausente, entonces otros legislan por ti. Es lo que le pasa hoy a Colombia, que siempre tuvo un alto perfil internacional. Margarita Marino, por ejemplo, fue miembro de la comisión Brundtlan. Una de las primeras cosas que se desploma en este gobierno es nuestro perfil internacional. La silla vacía en muchas reuniones claves.

Guhl vuelve al tema nacional: Habíamos construido todas estas instituciones a lo largo de 40 años. Llegamos a este gobierno donde es claro que el Presidente no tiene interés en el tema ambiental. Lo de pegar vivienda con medio ambiente no tiene lógica. Con el mismo argumento podrían decir mañana que las vías tienen que ver con el medio ambiente y juntan el Ministerio del Transporte con este, o del de Minas o cualquiera. Esa decisión fue un error tremendo. El Ministerio del Medio Ambiente se convirtió en Viceministerio.

Mayr, a quien el Ministerio convirtió en un ambientalista aterrizado, a pesar de que no ha perdido su pinta de rebelde contestatario, y en Nueva York y Bruselas seguramente todavía se le considera un hombre de las poderosas ONG, remata así el punto de Guhl: Un ministro que tenga la camiseta ambiental va y defiende el tema en el consejo de ministros, en los Conpes, en el Congreso. No es el caso de un viceministro. Un ministro está donde se discuten políticas y se meten los goles. Hoy no hay quien haga este oficio de manera vigorosa y con argumentos. Con seriedad inusual en él, concluye: Los colombianos deben esperar un deterioro ambiental y en su calidad de vida.

Después de semejante afirmación, les pido que aterricen el tema. En concreto: cuáles son los problemas ambientales hacia el futuro? Todos coinciden en que el primero es el agua.

Manuel Rodríguez está investigando este asunto y tiene datos frescos: Lo del agua es fundamental para Colombia, que es muy rico en recursos hídricos y parte del bienestar de la población y de su desarrollo futuro tiene que ver con este recurso. Es claro que el manejo que le hemos dado no es el adecuado. Para el 2025 se prevé que si las cosas siguen igual, 26 millones de colombianos sufrirán de escasez de agua en períodos de sequía. Es muy delicado. Es decir: si Colombia no mantiene las instituciones que se han creado, si no las fortalece y si no cambia la tendencia en que va el problema del agua, entonces en 22 años el 65 por ciento de los municipios andinos podrán tener problemas de provisión de agua potable. Además de lo que esto significa para la actividad agrícola e industrial.

Mayr comparte la explicación de Rodríguez y pasa a hablar de los suelos. Toda la región andina, donde nacen las aguas, está en un proceso de erosión. Estamos perdiendo los suelos. Estamos perdiendo productividad. Esto en un contexto de aumento de población que tiene mayores demandas de recursos y tierra. Por eso cada vez que hay inviernos en Colombia se ven tantos desastres. Es imperativo el inicio de procesos de ordenamiento territorial adecuados a las condiciones biofísicas. Para él, que hoy forma parte del selecto grupo de doce expertos internacionales que por encargo del Secretario General de la ONU, Kofi Annan, analizan el papel de la sociedad civil dentro del sistema de Naciones Unidas, aquí el debate que debemos dar a fondo hoy los colombianos es sobre desarrollo de la política ambiental colombiana y por qué Uribe dio semejante frenazo. No es un problema simplemente de ministros, es un problema de política nacional. El problema es por qué se desbarata un ministerio con unas funciones claras, que mira el desempeño de todos los demás sectores e introduce la variable ambiental en los sistemas productivos. La tragedia es que siempre se menciona en los medios a la Ministra del Medio Ambiente, pero hablando de vivienda, de acueductos o alcantarillados. Desapareció la Ministra del Medio Ambiente hablando de medio ambiente.

Y presupuesto para este Ministerio?, pregunto.

Guhl, que sigue paso a paso el tema en el Congreso, contesta: Solamente el 17 por ciento del presupuesto actual del Ministerio del Medio Ambiente, Vivienda y Desarrollo Territorial está dedicado a los temas ambientales. De resto, el gran volumen del presupuesto tiene un énfasis en los temas de vivienda y saneamiento básico. En el gobierno de Pastrana hubo la mitad de la plata que hubo con Samper en todo lo que se conoce como el sistema ambiental. Y en este, la mitad de la plata que hubo con Pastrana.

Manuel Rodríguez amplía: En Colombia se creó un sistema nacional ambiental blindado financieramente. En la Constitución se crearon dos cosas: un porcentaje del fondo de regalías para las entidades ambientales y una sobretasa al impuesto predial para las Corporaciones Autónomas Regionales. Además, con la Ley 99 del 93 se incrementaron las transferencias del sector eléctrico para lo ambiental y se crearon otras rentas para el sistema. Colombia aseguró recursos para que cuando viniera un gobierno que no le interesara lo ambiental, el sistema se mantuviera. Pero qué pasa hoy en día? se pregunta Rodríguez: Que esto se está vulnerando porque por ejemplo en el referendo, que por fortuna no pasó, se pretendía quitar lo de regalías para dárselo a educación y saneamiento básico. Además, están tratando de llevar rentas ambientales hacia otros rubros en perjuicio de programas de conservación .

Otra de las críticas a Uribe desde todos los flancos, es que de manera terca ha nombrado como ministras del medio ambiente a dos buenas profesionales, pero que no conocen nada de un tema que hoy es exigente y especializado. Por qué improvisar de esa manera, se han preguntado muchos, en un tema vital para Colombia? Les pregunto a los tres cuál es el perfil ideal de un ministro del medio ambiente. Hay divergencias.

Para Guhl, los ministros deben ser buenos administradores, pero eso no es lo esencial. Lo principal es que conozcan, que tengan visión política ambiental, que hayan trabajado en el sector público ya que es asunto, por esencia, público.

Rodríguez disiente: No creo tanto en lo de experiencia en el sector. Debe ser una persona bien formada y con sensibilidad en el tema, pero lo que debe respetar el Gobierno es la capacidad técnica del Ministerio. Parte del problema actual es que la anterior ministra, Cecilia Rodríguez, debilitó el equipo técnico del Ministerio. Este sí el producto de 30 años de experiencia. Lo que hay que tener en esto es un ministerio altamente técnico y no político, y lo que pasó es que se politizó con este gobierno.

Cómo así?, pregunto. Dicen en el Ministerio que el poder detrás del trono era un ex senador de izquierda. Quién? Allá todos saben. Todo el mundo lo dice. Todo el cuento de que no hay cuotas políticas en este gobierno parece que aquí no era cierto. Debilitaron técnicamente al ministerio y al Ideam Rodríguez es cauteloso, no da nombres.

Mayr prosigue por el lado del Ideam. Es una lástima. Uno de los institutos más importantes a nivel internacional con que contaba Colombia, porque ya no se puede decir que cuenta. Era el cerebro de la información ambiental. Sin esas series históricas del Ideam se toman decisiones a ciegas.

Para Guhl es igualmente dramático el caso del Instituto Humboldt. Esta entidad afirma tiene a su cargo el tema de la investigación de biodiversidad para ponerla al servicio del desarrollo del país. Pero el drama es que hoy el Humboldt no tiene plata para pagar la nómina.

Mayr tiene fresco el tema también: Lo grave del Humboldt es que el 90 por ciento de su presupuesto es de cooperación internacional, solo el 10 por ciento la pone el Gobierno colombiano, que son los recursos para la nómina. Lo que pasa es que esa plata, el 90 por ciento, se pone en riesgo porque si el Gobierno colombiano no pone lo suyo los recursos internacionales no se giran. El legado de este instituto es invaluable. Por ejemplo, lo de la escasez del agua hoy se sabe por los datos del Humboldt.

Pero, bueno, hay algo rescatable en la política ambiental de Uribe?, pregunto.

Rodríguez, el más pragmático de todos, contesta: Uribe es un Presidente que ha hablado de bosques desde la campaña. Pero ningún ministro ha tomado hasta la fecha esta bandera para impulsar una política.

Mayr da su brazo a torcer: Lo que pasa es que la concepción de bosques de Uribe es una de guardabosques. No hay una concepción integral del problema: reforestación, siembras comerciales, etc.

Sí interrumpe Rodríguez, pero creo que es un problema de falta de ministros. Porque a un Presidente se le ocurre un tema, pero es el Ministro del ramo al que corresponde desarrollarlo.

Y el futuro qué? La conversación sigue así durante horas, más o menos con las mismas conclusiones: este gobierno le dio la espalda al tema ambiental. Les pedí que rematáramos hablando del futuro. Si ellos le pudieran hablar al oído de Uribe y su ministra del Medio Ambiente, Sandra Suárez, qué les dirían.

Rodríguez retoma su punto: Uribe debería ordenarle a su ministro que hiciera un gran plan de bosques restauración, reforestación comercial y ese sería un legado de su Gobierno. Pero tal vez lo más importante es que reconozca el legado de la gestión ambiental en Colombia: el de la institucionalidad, la información, el avance que se ha dado en los sectores productivos que hoy respetan esos estándares. En palma africana, en petróleo, en carbón, en construcción de carreteras, el cambio en los últimos 20 años es del cielo a la tierra. Es una irresponsabilidad enorme abandonarlo todo. Debería además abandonar la idea de reformar la ley 99, que apenas está dando sus frutos. El proyecto hoy en trámite en el Congreso es, para mí, inconveniente.

Mayr asiente, pero quiere ser más específico y empieza a disparar: Hay que volver a darle estatus de Ministerio al medio ambiente. Es el único país que teniendo tanto recurso natural no tiene ministro; el punto de los institutos de investigación merece evaluación seria. Colombia sin esos institutos no tiene futuro; el Gobierno debe implementar el plan de desarrollo forestal que es una política nacional que está enmarcada dentro de acuerdos internacionales. Hay que respetar el sistema descentralizado. Y concluye: Para las instituciones de crédito internacional, para la Cepal, el Sistema ambiental colombiano es considerado como uno de los más avanzados de la región. Entonces, desbaratar es nefasto para el futuro del país. Colombia va a sufrir estos impactos de manera grave en poco tiempo. Retoma el tema internacional: La decisión para frenar lo ambiental en Colombia corresponde a una situación de carácter internacional. La política ambiental de E.U. es un desastre. Como la de Colombia, también ha tenido un retroceso inmenso con el presidente Bush, que no ha firmado ninguno de los convenios internacionales sobre medio ambiente, mientras que Colombia sí. Por lo tanto en las negociaciones internacionales de comercio con ese país, se va a dar la exigencia de no tener en cuenta ninguno de los convenios de medio ambiente y sería muy grave que Colombia renunciara a esas conquistas. Llegaremos al punto donde en Colombia solo se vea la visión de comercio de E.U. Aquí hay que estar alerta porque está en jugo el mantenimiento de la base natural del país como elemento central para el desarrollo socioeconómico.

Guhl coincide y se pregunta: En qué se benefician los colombianos de toda esta tradición de políticas ambientales? Primero, en tener una buena oferta ambiental. Que haya agua, aire limpio, servicios ambientales que funcionen. Después viene la parte del aprovechamiento. Hay países de América Latina, Costa Rica por ejemplo, donde el ecoturismo es muy importante para su economía. En Panamá y Ecuador pasan cosas parecidas. No estamos aprovechando el potencial de ecoturismo que tenemos. Colombia es un país que tiene recursos naturales de gran valor. De lo que se trata es de encontrar un modelo de desarrollo que aproveche eso. Porque lo que nosotros habíamos hecho y seguimos haciendo es usar los recursos con un esquema de destrucción y saqueo. Es lo que hacemos con el petróleo, con el carbón, pero no hay nada que esté realmente generando un valor agregado en el país a partir de nuestra base natural. Ahí está el desarrollo sostenible. Hay que usar los recursos conservándolos y manejándolos y agregándoles conocimiento y valor. No simplemente exportando materia prima.

Queda al final la sensación de estar ante una política ambiental mal encaminada que desconoce una tradición de 35 años. Algo en lo que coinciden voceros de tres gobiernos tan distintos entre sí como los de Gaviria, Samper y Pastrana. Será que los equivocados son ellos y todo esto no es más que oposición a Uribe? No parece ser el caso. Lo cierto es que el debate apenas empieza. Los ambientalistas están combativos, no se van a quedar callados. Todos están la expectativa de la gestión de la nueva Ministra, Sandra Suárez, de quien dicen, está a tiempo de modificar el rumbo. Al final, será la historia la encargada de poner las cosas en su lugar. A ese juicio no escapa nadie: Dejará Uribe su legado ambiental como lo han hecho sus antecesores o, por el contrario, las cosas seguirán por el mismo camino que hoy tanto critican ex ministros y ambientalistas? -Silencio de la Ministra A pesar de que desde el viernes 5 de diciembre se le envió un cuestionario a la ministra del Medio Ambiente, Sandra Suárez, para tener en este reportaje la posición del Gobierno, no fue posible que ella contestara. Adujo falta de tiempo.

Santamaría, R. 2003. Frenazo ambiental de Uribe. Entrevista a Manuel Rodríguez, Juan Mayr, y Ernesto Guhl. Lecturas fin de semana de El Tiempo, 14 de diciembre. [Consultado el 11 Junio de 2010] [En línea en: www.manuelrodriguezbecerra.org/entrev_frenazo.htm ]

Cambio climático: Lo que está en juego

Les presentó el libro "Cambio climático: Lo que está en juego", el cual se puede descargar libre y directamente en formato Pdf. Es el texto más completo que he encontrado en la red acerca de este tema.

Rodriguez, M y Mance, H. 2009. Cambio climático: Lo que está en juego. Foro Nacional Ambiental. 76 p. [Consultado el 11 de Junio de 2010] [En línea en: http://www.manuelrodriguezbecerra.org/bajar/calentamiento.pdf
*Imagen disponible en línea en: http://www.manuelrodriguezbecerra.org/ ]